Planificar un evento puede ser un reto, incluso para los más experimentados. Desde problemas de espacio hasta fallos logísticos, muchos errores son comunes, pero la buena noticia es que un espacio versátil como Wololó ayuda a evitarlos con facilidad.
Uno de los errores más frecuentes es no tener claro el tipo de distribución del espacio. A menudo se subestima la importancia de la disposición de mesas, escenarios o zonas de actividad, lo que puede generar problemas de flujo y comodidad. En Wololó, nuestro espacio diáfano permite configurar el montaje según las necesidades del evento, ya sea un auditorio, un banquete, un cocktail o un formato híbrido, evitando que surjan inconvenientes en el último momento.
Otro fallo habitual es no coordinar correctamente los proveedores y tiempos de montaje. Sin un plan claro, el catering, el equipo audiovisual y la decoración pueden llegar tarde o interferir entre sí. Gracias a nuestra experiencia y escaletas de organización personalizadas, nos aseguramos de que cada proveedor tenga su espacio y horario definidos, garantizando que todo fluya sin problemas.
El uso inadecuado del presupuesto también es un error recurrente. Gastar demasiado en un detalle y descuidar otros puede desequilibrar el evento. En Wololó asesoramos sobre la inversión óptima, combinando materiales de alquiler, recursos internos y planificación para que cada euro cuente.
Finalmente, muchos organizadores olvidan la importancia de la logística de llegada y accesos, desde el transporte hasta el estacionamiento. Nuestro espacio está estratégicamente ubicado y cuenta con facilidades de parking y transporte público cercanas, lo que hace que la experiencia de invitados y proveedores sea más cómoda y profesional.
Con un espacio versátil como Wololó y un equipo que acompaña cada paso, estos errores se convierten en oportunidades para organizar un evento exitoso, fluido y memorable.





